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jueves, 9 de abril de 2020

Vacuna contra el covid-19


La vacuna contra el covid-19 que está en estudio:
 En China han concluido la investigación clínica del medicamento antiviral Favipiravir, también conocido como T-705, es una sustancia química que se emplea experimentalmente como medicamento antivírico contra diferentes tipos de virus ARN. Es un derivado de la pirazinamida. que ha mostrado su eficacia contra el coronavirus Covid-19, tal y como ha confirmado el Gobierno del país y recoge la agencia de noticias Xinhua. Este fármaco fue aprobado para su uso clínico en Japón en 2014.
Según los resultados, “no ha mostrado reacciones adversas obvias en el ensayo clínico”, ha explicado Zhan Xinmin, director del Centro Nacional de Desarrollo Biotecnológico de China.
En la prueba, han participado 80 pacientes, de los que 35 fueron tratados con Favipiravir. El grupo que recibió el medicamento dio negativo en las pruebas de coronavirus en un periodo de tiempo más reducido, en comparación con los pacientes pertenecientes al grupo de control.
Con estos resultados, Xinmin ha recomendado incluir este medicamento en el plan de tratamiento de Covid-19 lo antes posible.
En esta línea, el Gobierno chino ha autorizado a una compañía farmacéutica del país para que pueda producir este medicamento y garantizar un suministro estable.
El Gobierno chino ha anunciado que “pronto estarán listas algunas vacunas contra el coronavirus para comenzar los ensayos clínicos”. Se espera que los equipos completen la investigación preclínica durante el mes de abril.
De hecho, según ha informado Wang Junzhi, de la Academia de Ingeniería de China, “algunos grupos de investigación ya han comenzado a reclutar voluntarios y han presentado solicitudes para realizar los ensayos clínicos”.
La vacuna basada en vectores virales de gripe se encuentra actualmente en experimentación con animales para pruebas de seguridad y eficacia.
"La presentación de solicitudes para realizar ensayos clínicos está programada para finales del mes de abril", ha explicado Lei Chaozi, funcionario del Ministerio de Educación, tal y como recoge Xinhua.
El Gobierno de China ya ha autorizado a una compañía farmacéutica para que produzca este medicamento..

viernes, 6 de marzo de 2020

Nutrientes más Esenciales para tu Cuerpo y Cómo Conseguirlos

Los nutrientes esenciales son extremadamente importantes para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Su carencia puede provocarnos problemas de salud muy graves, por lo que es importante conocerlos.
nutrientes esenciales o los más importantes, los beneficios que te aportará tomarlos, y cuáles son los mejores alimentos para incorporar estos nutrientes a tu cuerpo.
¿Qué Son los Nutrientes Esenciales?
Existen diversos nutrientes que son esenciales para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Estos nutrientes esenciales no pueden ser producidos por nuestro propio cuerpo, por lo que para poder conseguirlos necesitaremos incorporarlos a través de una dieta sana y equilibrada.
Si tenemos carencias de alguno de estos nutrientes, podemos desarrollar problemas de salud como debilidad, fatiga, mareos, anemia o incluso depresión. Además, la carencia de cada nutriente específico puede desembocar en otros problemas, que veremos en profundidad en los siguientes puntos de este artículo.
1. Calcio
El calcio es un mineral indispensable para mantener una buena salud de tus dientes y huesos, ya que la mayor parte del calcio de nuestro cuerpo va dirigido a ellos. En menor medida, el calcio también contribuye a la creación y el mantenimiento de los tejidos, las neuronas y la sangre.
La deficiencia de calcio puede provocar problemas dentales y óseos, además de calambres musculares, insomnio, uñas quebradizas, caída del cabello, sequedad en la piel o problemas hormonales como el retraso de la pubertad o fuertes cólicos premenstruales.
Los alimentos más ricos en calcio son la leche y sus derivados como el queso o el yogur, el pescado (especialmente el salmón y las sardinas), las naranjas, los vegetales de hoja verde, el brócoli, la col, el repollo, los huevos, los frutos secos, las legumbres o el tofu.
2. Ácido Fólico
El ácido fólico o folato es un nutriente esencial que tiene un papel fundamental en la renovación celular. Además, en colaboración con otras vitaminas ayuda a crear proteínas y a formar glóbulos rojos y blancos. También ayuda a producir el ADN, por lo que es especialmente importante durante el embarazo, ya que previene malformaciones en el feto y defectos de nacimiento.
El ácido fólico no puede almacenarse en grandes cantidades en el cuerpo, por lo que es necesario que lo incorporemos a nuestro organismo diariamente. Si no lo hacemos podemos tener deficiencia en folato, y eso podría causar problemas de salud como fatiga, irritabilidad, cabello canoso, diarrea, llagas en la boca, sensibilidad o inflamación en la lengua y problemas de crecimiento en los niños.
Entre los alimentos ricos en ácido fólico podemos encontrar las verduras de hoja verde, las coles de Bruselas, los espárragos, los cítricos, los plátanos, los melones, los tomates, las setas, los guisantes, los huevos, las legumbres, el hígado y las vísceras, el marisco, la carne de ave y de cerdo, y los cereales.
3. Hierro
El hierro es un mineral indispensable para la formación de los músculos y de los glóbulos rojos. Si no aportamos suficiente hierro a nuestro organismo, los glóbulos rojos no serán capaces de transportar correctamente el oxígeno al resto de nuestro cuerpo.
Los síntomas de la deficiencia de hierro son debilidad y cansancio, palidez, vértigos, uñas quebradizas, hinchazón de la lengua, e incluso problemas cardíacos.
Los alimentos con mayor cantidad de hierro son las almejas, las ostras, el hígado, las legumbres, la soja y sus derivados, los cereales, las semillas de calabaza y las espinacas.
4. Vitamina A
La vitamina A es necesaria para mantener una buena salud ocular, el crecimiento y el desarrollo en general. Además, también ayuda a mantener la salud de la piel y de los dientes.
La deficiencia de vitamina A puede provocar problemas oculares, sobre todo dificultad para ver en la oscuridad, e incluso problemas más graves como úlceras corneales o ceguera. Además, otras consecuencias pueden ser la debilitación del sistema inmunológico, y problemas en la formación ósea y en el crecimiento de los niños.
Los alimentos más ricos en vitamina A son los alimentos de color naranja como las zanahorias, la papaya, las calabazas, los albaricoques, los melocotones o las patatas dulces, o de color rojo como los tomates o los pimientos. Además, el hígado, las verduras de hoja verde y las especias también contienen una gran cantidad de vitamina A.
5. Vitamina B
La vitamina B es indispensable para la producción de energía, la función inmune, el funcionamiento del sistema nervioso, la creación y regeneración de las células, y la absorción de otros nutrientes como el hierro. Las vitaminas del grupo B son vitaminas que se asimilan rápidamente, por lo que necesitamos ingerirlas diariamente.
La carencia de vitamina B puede producirte problemas metabólicos, problemas de memoria y falta de concentración, debilidad, fatiga, irritabilidad, dermatitis y problemas oculares como picor de ojos, lagrimeo e incluso visión borrosa.
Alimentos ricos en vitamina B son los granos enteros, las patatas, los plátanos, la carne, los huevos, las legumbres, las setas, los pimientos y chiles, la leche y sus derivados, la levadura, los frutos secos y la melaza.
6. Vitamina C
La vitamina C es un potente antioxidante, y contribuye al fortalecimiento de los vasos sanguíneos y a la elasticidad de la piel. Además, ayuda en la absorción de otros nutrientes como el hierro y el calcio. Al igual que la vitamina B, la vitamina C no se acumula en el cuerpo, por lo que debemos ingerirla diariamente.
La falta de vitamina C te provocará debilidad, problemas en las encías, dificultades para coagular la sangre y cicatrizar las heridas, debilitamiento del cabello, fragilidad dental e infecciones bucales.
Alimentos ricos en vitamina C son las naranjas, los pimientos, el kiwi, las fresas, el pomelo, las coles de Bruselas, el melón, el perejil, las grosellas, el brócoli y la papaya.
7. Vitamina D
La vitamina D mantiene los huesos y los dientes sanos y fuertes. También ayuda al correcto funcionamiento de las articulaciones y el sistema nervioso. Además, es necesaria para la producción de hormonas, para la actividad muscular y cardíaca, y para la absorción de nutrientes como el calcio y el fósforo.
La carencia de vitamina D puede provocar dolor y debilidad en los huesos y los dientes, aumento de peso, sudor en la cabeza, articulaciones hinchadas, problemas de visión, problemas intestinales, insomnio y depresión.
Para incorporar la vitamina D a tu organismo, basta con pasear diariamente unos minutos bajo el sol. Además, también la podemos encontrar en alimentos como los huevos, el pescado, la leche y sus derivados, el hígado, los cereales o las setas.
8. Vitamina E
La vitamina E es un potente antioxidante, por lo que cuida de nuestra piel y combate los radicales libres. Además, contribuye en la formación de tejidos, mejora la circulación sanguínea y es vital para la fertilidad tanto masculina como femenina. Al contrario que las vitaminas B y C, esta vitamina sí se almacena en el cuerpo, por lo que no es necesario tomarla diariamente.
La deficiencia en vitamina E puede provocar problemas neurológicos (sobre todo en los niños), como pérdida del equilibrio o problemas de coordinación. También produce daños en los nervios sensoriales, debilidad muscular, daños en la retina del ojo y problemas de fertilidad.
Por otra parte, como la vitamina E sí se almacena en el cuerpo, cabe la posibilidad de que tomemos exceso de vitamina E, algo que también puede provocarnos problemas como náuseas, gases y diarrea. Sin embargo, para sufrir estos síntomas deberías tomar más de 10 veces la dosis recomendada, algo que tan solo ocurriría si tomases demasiados suplementos vitamínicos.
Alimentos ricos en vitamina E son los frutos secos (en especial las almendras y las nueces), los aceites vegetales, las semillas de girasol, los tomates, la leche, las legumbres y el hígado.
9. Vitamina K
La vitamina K es necesaria para la correcta coagulación de la sangre. Además, también protege la salud ósea, sobre todo en personas mayores. Dado que esta vitamina se almacena en el cuerpo, es extraño sufrir carencia de ella. Sin embargo, puede darse en bebés prematuros o en niños más mayores que sólo se alimenten de leche materna. En adultos solo suele darse esta carencia si se padece algún tipo de enfermedad que impida la absorción de la vitamina K.
Su deficiencia puede provocar hemorragias, sangrados espontáneos y problemas de coagulación en las heridas. Además, también se puede observar una pérdida de densidad ósea, sobre todo en gente de la tercera edad.
De la misma manera que con la vitamina E, también es perjudicial tomar un exceso de esta vitamina, aunque igualmente será extraño llegar a estos límites, y normalmente solo se alcanzan si se toman demasiados suplementos vitamínicos. Un exceso de vitamina K, en concreto de la vitamina K3, podría provocar problemas de coagulación y destrucción de los glóbulos rojos. Además, en niños podría provocar alteraciones en las moléculas de la hemoglobina, y daño hepático.
Podemos encontrar vitamina K en las hortalizas de hoja verde, el brócoli, la coliflor, los guisantes, el pescado, el hígado, la carne de res, los kiwis, las uvas, las peras, los frutos secos, los cereales, los lácteos y sus derivados, y los huevos.
10. Zinc
El zinc es un mineral necesario para el correcto funcionamiento del sistema inmune. Además, también contribuye a un buen crecimiento en los niños, y a la fertilidad, tanto en hombres como en mujeres.
La carencia de zinc puede provocar problemas sobre todo en niños, como problemas de crecimiento, pérdida de apetito y del sentido del gusto, deficiencias en el desarrollo de los órganos sexuales en los varones (hipogonadismo), dermatitis y mala cicatrización de las heridas.
Alimentos ricos en zinc son el marisco (en especial las ostras), las espinacas, las legumbres, la carne, el pescado, los cereales de grano entero y el chocolate negro.
el secreto para beneficiarte de todos estos nutrientes esenciales es seguir una dieta sana y equilibrada, repleta de productos naturales y saludables. Además, ahora ya conoces cuáles son los alimentos más ricos en cada nutriente, para que no te falte ninguno de ellos.

lunes, 17 de febrero de 2020

Tabla Guía de alimentos con índice glucémico bajo


Tabla Guía de alimentos con índice glucémico bajo para personas con diabetes:
Para controlar los niveles de azúcar en sangre y evitar que la glucemia suba y suba, es importante saber que alimentos suben el azúcar y cuáles no.
 Esta tabla te ayudará a elegir que es más beneficioso comer para ti y que debes evitar. Como siempre ten en cuenta que la diabetes es una cuestión de equilibrio entre lo que comes (ingesta calórica) y lo que gastas (gasto calórico).
Así que si quemas más puedes permitirte el lujo de comer más, pero cuanta menos actividad física hagas menos deberás comer.
Vale la pena ponerse en marcha y practicar alguna actividad física suave. Ten en cuenta que el ejercicio es beneficioso para muchas funciones de nuestro organismo
Alimentos Prohibidos:
Azúcar refinado (sustituir por edulcorante), miel, caramelo, Dulces (chocolate, pasteles, tartas…)
Bollería industrial (donuts, croassants, enseimadas, bollos, …)
Grasas (nata, manteca, …)
Bebidas con alcohol, o refrescos azucarados.
Alimentos Restringidos:
Hidratos de carbono (pan, pastas, arroz, harinas, cereales, papas o patatas, calabazas…) (debes tomar todos los días 4 raciones).
Lácteos (es aconsejable los descremados o desnatados) (debes tomas todos los días 3 raciones).
Frutas (se pueden comer 3 piezas al día).
Alimentos Permitidos
Verduras y hortalizas
Carnes y pescado (incluye fiambres de pavo o pollo)
Te recomendamos que cuando te apetezca picar algo, hagas tu misma tus propios aperitivos permitidos.
Puedes tomar 4 raciones de hidratos de carbono repartidas durante el día
según tus gustos, ten en cuenta que una ración es:
100 gramos de patata o papas, calabaza, boniatos, guisantes, habas, …
60 gramos de pan
30 gramos de cereales
30 gramos de arroz, harina, pasta (macarrones, espaguetis, sémola, canelones,
pizza)

lunes, 10 de febrero de 2020

25 Hierbas más Eficaces para Mantener Sanos Nuestro Cuerpo.

La medicina tradicional siempre ha usado diversas plantas y hierbas para combatir todo tipo de dolencias y enfermedades. No son hierbas extrañas ni difíciles de encontrar, son plantas comunes, que pueden ayudarnos a combatir desde problemas sencillos como problemas digestivos, hasta enfermedades mucho más graves como el alzheimer o el cáncer.
Y no sólo eso. Muchas plantas también nos ayudarán a poder tener una buena salud mental. Problemas como el estrés, la ansiedad o la depresión están a la orden del día, sobre todo por culpa del estilo de vida tan frenético que solemos llevar.
¿Quieres descubrir todas estas plantas que harán que tanto tu cuerpo como tu mente se mantengan sanos y en forma? ¡Sigue con nosotros!.

25 Hierbas más Eficaces para Mantener Sanos Nuestro Cuerpo y Nuestra Mente.
Como ya sabes, la naturaleza siempre nos brinda multitud de alimentos y productos que pueden ayudarnos a mantener sano tanto nuestro cuerpo como nuestra mente. Muchas plantas y hierbas se han usado en la medicina tradicional durante siglos, e incluso milenios, por nuestros ancestros, para curar todo tipo de dolencias y enfermedades. Y gracias a todo ese conocimiento, nosotros las podemos seguir usando hoy en día.
En este artículo queremos hacerte una recopilación con las 25 hierbas más beneficiosas para nuestro organismo. En cada una de ellas, encontrarás un breve repaso a todas las propiedades y los beneficios que aportará a nuestro organismo su consumo regular.
Canela: Tomar canela o extracto de canela de manera diaria puede ayudarte a reducir el azúcar en sangre hasta en un 10%. Esto reducirá el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares, y a prevenir (o controlar) la diabetes de tipo II.
Cúrcuma: La cúrcuma es una especia muy famosa, no sólo porque se utiliza para elaborar el curry, sino por sus múltiples beneficios. Su beneficio más conocido son sus impresionantes propiedades antiinflamatorias, que obtiene gracias a su contenido en curcumina. Además, la curcumina también puede ayudarte a prevenir enfermedades tan graves como el cáncer de colon o el alzheimer.
Jengibre: El jengibre es una de las hierbas medicinales más usadas y conocidas por la medicina tradicional china. Y no es de extrañar, dada la cantidad de estupendos beneficios que le brinda a nuestro cuerpo:
El jengibre previene el malestar estomacal producido por diferentes causas, tales como el movimiento, el embarazo, o incluso el producido por la quimioterapia.
Además, también es un potente analgésico, por lo que es capaz de tratar dolores articulares, el dolor muscular e incluso la artritis.
Hinojo: El hinojo es una hierba especialmente eficaz contra cualquier problema estomacal. Puede combatir problemas con la digestión, hinchazón y gases, además de ser muy eficaz para reducir rápidamente la acidez estomacal.
Ginseng: El ginseng se ha utilizado durante más de 5.000 años por la medicina tradicional china, por su gran cantidad de propiedades y beneficios para nuestra salud. Entre sus beneficios más destacados encontramos que:
Disminuye los niveles de azúcar en sangre, sobre todo en pacientes afectados por la diabetes de tipo II.
Fortalece el sistema inmunológico, lo que nos protege frente a infecciones y enfermedades.
Otorga un empujón de energía a nuestro cuerpo.
Mejora la salud mental, lo que es especialmente beneficioso para luchar contra la ansiedad o la depresión.
Reduce los niveles de estrés.
Ashwagandha: La ashwagandha o ginseng hindú es una planta medicinal que se usa especialmente para aumentar la energía y tratar problemas como la ansiedad o la depresión. Además, posee otras propiedades igualmente interesantes:
Fortalece el sistema inmunológico, por lo que nos protege frente a infecciones y enfermedades.
Reduce la inflamación y el dolor.
Nos protege contra enfermedades cardiovasculares.
Azafrán: El azafrán es una conocida especia para condimentar las comidas con su peculiar aroma y su sabor. Sin embargo, sus propiedades medicinales no son tan conocidas, y no son pocas. Consumir azafrán de manera habitual nos ayudará a:
Mejorar la visión.
Reducir el riesgo de padecer cáncer.
Aumentar la memoria.
Combatir enfermedades estomacales.
Mejorar la salud del corazón.
Comino: El comino contiene diversos minerales esenciales para la salud de nuestro organismo, como son el hierro, el calcio y el magnesio. Además, sus propiedades ayudan a prevenir úlceras de estómago, a reducir los gases y a mantener equilibrados los niveles de azúcar en la sangre.
Tomillo: El tomillo contiene una buena cantidad de vitamina A y vitamina C, vitales para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Además, el aceite esencial de tomillo (o timol) es un potente antiinflamatorio, bactericida y fungicida, gracias a uno de sus principales componentes: el carvacrol. Este aceite esencial también se utiliza a menudo de manera terapéutica en la aromaterapia.
Menta: La menta es especialmente beneficiosa para los problemas estomacales, como la acidez, la flatulencia o los calambres estomacales. Además, también es muy eficaz para suavizar y calmar el picor de la piel irritada o infectada.
Anís: El anís es una buena fuente de fibra, calcio y hierro, nutrientes esenciales para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo. Además, posee otras propiedades como:
Combate el malestar estomacal.
Estimula el apetito.
Reduce las secreciones nasales causadas por resfriados o alergias.
Combate los piojos si es aplicado directamente sobre la piel o el cuero cabelludo.
Es eficaz para tratar enfermedades de la piel como la psoriasis o la sarna.
Albahaca: La albahaca también es una planta con una multitud de propiedades esenciales para nuestro organismo:
Reduce los niveles de colesterol LDL (“colesterol malo”).
Combate los problemas respiratorios y el asma.
Equilibra el azúcar en la sangre, lo que es especialmente beneficioso para la gente que padece diabetes.
Es un potente antiinflamatorio y analgésico.
Orégano: El orégano tiene propiedades tanto antibacterianas como antifúngicas. Es especialmente eficaz contra las infecciones por levaduras, como la vaginitis o la candidiasis.
Romero: El romero tiene grandes propiedades antioxidantes, lo que nos ayudará a luchar contra los radicales libres y combatir así el envejecimiento celular. Además, el romero estimula la producción de acetilcolina, un neurotransmisor que nos ayudará a aumentar la memoria y a mejorar el aprendizaje.
Cilantro: El cilantro es una buena fuente de vitamina K, que nos ayuda a mantener unos huesos sanos y fuertes. Además, tiene otras propiedades importantes como:
Es muy eficaz para desintoxicar nuestro cuerpo.
Mejora la calidad de nuestra sangre.
Ayuda a prevenir la anemia.
Cardo de leche o cardo mariano: El uso medicinal del cardo de leche se remonta a la antigua Grecia. Ya desde entonces se conocían sus estupendos beneficios para los problemas de hígado. Además, también es muy eficaz reduciendo los niveles de colesterol LDL (“colesterol malo”), por lo que cuida de la salud de nuestro corazón.
Diente de león: El diente de león tiene propiedades muy diversas, que ayudarán a nuestro organismo a funcionar correctamente:
Mejora la digestión.
Ayuda a perder peso.
Alivia la congestión del hígado.
Purifica la vejiga y los riñones.
Alivia la hinchazón y el dolor en las articulaciones.
Regaliz: El regaliz es especialmente eficaz contra problemas estomacales y digestivos, incluyendo también úlceras y acidez estomacal. Además, también es muy beneficioso para tratar el dolor de garganta, la bronquitis, la tos y las infecciones causadas por virus o bacterias.
Pasiflora: La pasiflora, flor de la pasión o pasionaria, es una flor muy beneficiosa no solo para nuestro cuerpo sino también para nuestra mente. Nos puede ayudar a tratar problemas como la ansiedad y la depresión. Es muy eficaz también para combatir los problemas del sueño. Además, también es capaz de aliviar los síntomas relacionados con la abstinencia de tabaco, alcohol y drogas narcóticas.
Nuez moscada: La nuez moscada es una buena fuente de fibra, lo que será altamente beneficioso para nuestra digestión. Además, esta especia es muy eficaz para los problemas estomacales. Por otra parte, también posee propiedades antibacterianas y antifúngicas.
Lavanda: La propiedad más conocida de la lavanda es su efecto calmante. Esta planta puede ayudarnos a calmar el estrés, y a promover el sueño. Es una planta muy usada en aromaterapia. Además, aplicada de manera tópica puede ayudarnos a calmar el picor y reducir la inflamación de la piel.
Bardana: La bardana o lampazo tiene propiedades antibacterianas y antiinflamatorias. Es muy usada en problemas urinarios y de la vejiga. También es muy eficaz para reducir la fiebre. Por otra parte, la bardana puede “purificar” nuestra sangre, librándola de toxinas perjudiciales.
Astrágalo: El astrágalo es otra de las plantas más usadas por la medicina tradicional china por sus propiedades para fortalecer el sistema inmunológico. Además, también es especialmente eficaz en dolencias relacionadas con el sistema cardiovascular.
Schizandra: Las bayas de schizandra también han sido muy usadas por la medicina tradicional china por sus propiedades antioxidantes. Además, también es especialmente eficaz para combatir el estrés y la fatiga.
Caléndula: La caléndula o margarita es especialmente eficaz contra los problemas locales de la piel, gracias a sus propiedades antiinflamatorias. Además, también ayuda a prevenir y tratar las úlceras estomacales y duodenales.
Usa la Naturaleza a tu Favor
Es impresionante la cantidad de propiedades y de beneficios que nos brindan todas esas hierbas y plantas tan comunes, ¿verdad? Como siempre me gusta recordar, la naturaleza es sabia, y debemos aprovechar todo lo que nos ofrece. Eso sí, siempre de una manera respetuosa y sostenible.
Esta es sólo una pequeña lista con las plantas y hierbas más conocidas y usadas, pero hay muchísimas otras que también pueden otorgarnos múltiples beneficios. Seguro que conoces alguna más, ¡dínoslo en un comentario!

martes, 14 de enero de 2020

La Dermopatía Diabética (Enfermedades en la piel)

Es bien conocido que el paciente diabético es más susceptible de padecer infecciones que el resto de la población general y que en ellos, el número de infecciones no sólo es mayor, sino también más graves. 

La diabetes puede afectar cualquier parte del cuerpo, incluida la piel. Hasta 33 por ciento de las personas con diabetes tienen en algún momento en la vida una afección a la piel causada o afectada por la diabetes. De hecho, a veces tales problemas son el primer indicio de que la persona tiene diabetes. Afortunadamente, es posible prevenir o tratar fácilmente la mayoría de las afecciones de la piel si se detectan a tiempo.

Algunos de estos problemas son trastornos de la piel que cualquier persona puede tener, pero son más comunes en las personas con diabetes. Incluyen infecciones con bacterias y con hongos, y picazón. Otros problemas de piel se presentan particular o solamente en personas con diabetes. Incluyen dermopatía diabética, necrobiosis lipoídica diabética, ampollas diabéticas y xantomatosis eruptiva.

 

Infecciones con bacterias.

 

Se presentan varios tipos de infecciones con bacterias en las personas con diabetes:
1.     Orzuelos (infecciones de las glándulas del párpado)
2.     Forúnculos
3.     Foliculitis (infección de los folículos del pelo)
4. Farbuncos (infecciones más profundas de la piel y el tejido                   debajo de esta)
5.     Infecciones alrededor de las uñas.

        Por lo general, los tejidos inflamados están calientes, hinchados y rojizos, y duelen. Varios organismos diferentes pueden causar infecciones. Las bacterias más comunes son los estafilococos.
Anteriormente las infecciones bacterianas eran potencialmente mortales, especialmente para las personas con diabetes. Hoy en día, este tipo de muerte es poco común gracias a los antibióticos y mejores métodos de control de la glucosa en la sangre.
Pero incluso ahora, las personas con diabetes tienen más infecciones bacterianas que otras personas. Los médicos consideran que las personas con diabetes pueden reducir la posibilidad de estas infecciones mediante un buen cuidado de la piel.
Si cree que tiene una infección bacteriana, vaya al médico.

Infecciones con hongos

Las infecciones micóticas o con hongos en personas con diabetes a menudo se deben a Candida albicans. Este hongo tipo levadura puede causar erupciones que causan picazón en áreas húmedas, rojizas, rodeadas de pequeñas ampollas y escamas. Estas infecciones a menudo surgen en los pliegues calientes y húmedos de la piel. Las áreas problemáticas son debajo de los senos, alrededor de las uñas, entre los dedos, en las comisuras de la boca, debajo del prepucio (en los hombres sin circuncisión) y en las axilas y la ingle.

Las infecciones fúngicas comunes incluyen tiña inguinal, pie de atleta, tiña (área en forma de aro que pica) e infección vaginal que causa comezón.
Si cree que tiene una infección de hongos, llame a su médico. Para curarla necesita que le recete un medicamento.

Picazón.

La picazón localizada a menudo es causada por la diabetes. La causa puede ser una infección de hongos tipo levadura, piel seca o mala circulación. Cuando la mala circulación es la causa de la picazón, es posible que las zonas que más le piquen sean las partes inferiores de las piernas.

Quizá pueda tratar usted mismo la picazón. Limite la frecuencia de sus baños, particularmente cuando la humedad es baja. Use un jabón suave con crema hidratante y aplíquese crema para la piel después del baño.

Afecciones de la piel relacionadas con la diabetes.

Acantosis nigricans.

Acantosis nigricans es una afección en que se presentan parches elevados de apariencia bronceada o marrón en los lados del cuello, las axilas y la ingle. A veces también salen en las manos, codos y rodillas.

La acantosis nigricans generalmente afecta a las personas que tienen mucho sobrepeso. El mejor tratamiento es perder peso. Algunas cremas pueden ayudar a que las manchas mejoren.

Dermopatía diabética.

La diabetes puede causar cambios en los vasos sanguíneos más pequeños. Estos cambios pueden causar problemas de la piel llamados dermopatía diabética.

A menudo la dermopatía se presenta como manchas escamosas marrones. Estas manchas pueden ser ovaladas o circulares. Algunas personas piensan que son manchas por la edad. Este trastorno ocurre más a menudo en la parte frontal de las piernas. Pero es posible que las piernas no se vean afectadas al mismo grado. Las manchas no duelen, ni se abren ni pican.
La dermopatía es inofensiva y no requiere tratamiento.

Necrobiosis lipoídica diabética.

Otra enfermedad que puede ser a causa de cambios en los vasos sanguíneos es la necrobiosis lipoídica diabética (NLD). Esta produce manchas similares a la dermopatía diabética, pero en menor cantidad, más grandes y más profundas.

La necrobiosis a menudo surge como una zona opaca, rojiza y elevada. Después de un tiempo, parece una cicatriz brillante con borde violeta. Es posible ver los vasos sanguíneos debajo de la piel más fácilmente. A veces causa picazón y dolor. A veces las manchas se abren.

La necrobiosis es poco común. Las mujeres adultas son más propensas a ella. Mientras las llagas no se abran, no necesita tratamiento. Pero si tiene llagas abiertas, vaya al médico para que le haga un tratamiento.

Reacciones alérgica.

Las reacciones alérgicas de la piel pueden ocurrir como reacción a medicamentos como las pastillas de insulina o para la diabetes. Si piensa que está teniendo una reacción a un medicamento, debe consultar con su médico. Esté atento a erupciones, depresiones o protuberancias en los puntos donde se inyecta insulina.

Ampollas diabéticas (Bullosis diabeticorum).

En ocasiones poco frecuentes, a las personas con diabetes les salen ampollas. Las ampollas diabéticas pueden salir en el dorso de las manos, dedos, pies y a veces en las piernas o antebrazos. Estas llagas parecen ampollas debidas a quemaduras y a menudo les salen a personas con neuropatía diabética. A veces son grandes, pero no duelen ni causan enrojecimiento a su alrededor. Se curan solas, generalmente sin causar cicatrices, en aproximadamente tres semanas. El único tratamiento es controlar el nivel de glucosa en la sangre.

Xantomatosis eruptiva.

La xantomatosis eruptiva es otra afección causada por la diabetes no controlada. Consiste en dilataciones de la piel que se ven firmes, amarillentas y parecen guisantes o arvejas. Cada bulto tiene un halo rojo y quizá pique. Esta afección ocurre con mayor frecuencia en el dorso de las manos, pies, brazos, piernas y glúteos.
El trastorno generalmente ocurre en hombres jóvenes con diabetes de tipo 1. A menudo, la persona tiene un alto nivel de colesterol y grasa en la sangre. Al igual que las ampollas diabéticas, estas protuberancias desaparecen cuando se restablece el control de la diabetes.

Esclerosis digital.

A veces las personas con diabetes tienen la piel apretada, gruesa y cerosa en el revés de las manos. A veces la piel en los dedos de los pies y la frente también se engrosa. Las articulaciones de los dedos se ponen rígidas y no pueden moverse como deberían. En pocas ocasiones, las rodillas, tobillos o codos también se ponen tiesos.
Esta afección se presenta en aproximadamente un tercio de las personas que tienen diabetes de tipo 1.El único tratamiento es controlar el nivel de glucosa en la sangre.

Granuloma anular diseminado.

Con el granuloma anular diseminado, la persona tiene zonas elevadas muy definidas y en forma de aro o arco en la piel. Estas erupciones ocurren con mayor frecuencia en partes del cuerpo lejos del tronco (por ejemplo, los dedos u orejas). Pero a veces las zonas elevadas ocurren en el tronco. Pueden ser rojizas, parduzcas o del color de la piel.
Vaya al médico si tiene tales erupciones. Hay medicamentos que pueden ayudar a que esta afección mejore.
Fuente: American Diabetes Association®