CAMBIA A TU IDIOMA

martes, 14 de abril de 2020

Medicina natural alternativa para tratar la diabetes




Tratar Tu Diabetes
La forma natural de tratar y controlar la diabetes ha adquirido gran popularidad en los últimos tiempos con el aumento en el número de personas que sufren de diabetes en el mundo. El hecho de que los medicamentos utilizados para tratar la diabetes se asocia con varios efectos secundarios en el cuerpo y que se requieren estos medicamentos en base diaria es responsable de preparar el camino para tratamientos naturales para la diabetes. Además, las opciones de tratamiento naturales son mucho más eficaces y seguras en comparación con los medicamentos para controlar los niveles de azúcar en la sangre en el cuerpo. Mientras que definitivamente no son un sustituto del tratamiento médico convencional y el control regular, pueden ayudar a mejorar su condición considerablemente, reduciendo su dependencia de los medicamentos y en algunos casos reduciendo el riesgo de complicaciones que a menudo se desarrollan como resultado de la diabetes. Esta es una de las principales razones de aumento de las opciones de tratamiento natural para diabéticos en  América y parte del mundo.
Dieta de choque  Una investigación reciente estudio realizado por científicos británicos ha arrojado luz verde sobre la importancia de las dietas de choque a corto plazo de la diabetes tipo 2 en revertir los individuos diabéticos mediante la restauración de los niveles normales de azúcar en la sangre en el cuerpo. Los diabéticos que consumen alrededor de 800 calorías al día redujeron sus niveles de azúcar en la sangre y se devuelven a la salud normal dentro de unas pocas semanas.
Yoga – Aparte de caminar de forma regular, incorporando la práctica regular del yoga se encuentra que es útil para los diabéticos. Las personas que sufren de este trastorno estilo de vida espantosa pueden comenzar su terapia de yoga con una simple serie de posturas de yoga como muktasana pawan. Las posturas de yoga que implican la meditación, la respiración o pranayama, savasana o postura del cadáver y actitudes de la inversión son eficaces en la revitalización del páncreas y la glándula pituitaria, que desempeña un papel clave en la regulación de los niveles de azúcar en el cuerpo.
La acupresión y la reflexología – La acupresión es uno de los tratamientos naturales emergentes para una amplia gama de condiciones clínicas como la diabetes. Este enfoque de tratamiento para la diabetes implica el reconocimiento de los órganos afectados y el tratamiento de las enfermedades a través de sus puntos de acupresión. Dependiendo de los síntomas observados, se determinan los puntos de acupresión; esto significa que el exceso de orina implica la activación del punto de la vejiga y una sensación de ardor en el pie implica la activación del intestino delgado. Mientras que la reflexología ayuda en la gestión de los niveles de azúcar en sangre en los diabéticos.
La homeopatía y la naturopatía – Hay un aumento en el uso de medicamentos homeopáticos para tratar y controlar la diabetes en la India. Una caída en los niveles de azúcar en la sangre puede ser vista en un lapso de tres meses con perfiles cuidado. Naturopatía implica una combinación de dieta, ejercicio (yoga) y baños de vapor para activar el páncreas y ayuda en la gestión adecuada de los niveles de azúcar en la sangre en el cuerpo. Leer más sobre la naturopatía como tratamiento de la diabetes .
Los remedios herbarios – Aunque los remedios a base de hierbas para el tratamiento de la diabetes han estado en uso desde tiempos antiguos, que están una vez más ganando popularidad a medida que se han realizado numerosos estudios de investigación de sus beneficios para la salud. Los remedios con hierbas comunes y más eficaces para el tratamiento de la diabetes son las hojas de curry, calabaza amarga, fenogreco, grosella espinosa india (amla) y bayas negras (jamun). La fácil disponibilidad y la eficacia de estos remedios naturales son responsables del rápido aumento en el uso de tales alternativas en el control y tratamiento de los niveles de azúcar en sangre.
Aparte de estos remedios naturales, modificaciones de estilo de vida como el ejercicio, el consumo de alimentos saludables y evitar los alimentos poco saludables juegan un papel clave en la prevención, así como la gestión de la diabetes, especialmente la diabetes tipo 2.

Cómo Cuidar las Heridas si tienes Diabetes

Cuidar las Heridas si tienes Diabetes



Las heridas y la diabetes son enemigos incompatibles, especialmente si ocurren en los pies. El tener una mala circulación en las piernas, las arterias más estrechas y la pérdida de sensibilidad debido a una neuropatía (problema con las terminaciones nerviosas), pueden retrasar la cicatrización, aumentar la posibilidad de infecciones y hasta aumentar el riesgo de perder la pierna. Es importante que sepas como tratar una herida o un rasguño, aunque te parezcan inofensivos, para evitar posibles complicaciones.
Por lo general, un pinchacito en un dedo del pie, una ampolla que sale por el roce de un zapato, o  una cortada al afeitarnos, no nos preocupa mucho. Arden un poco, molestan, pero al poco tiempo ni nos acordamos. Si tienes diabetes no puedes darte ese lujo. Conviene que aprendas a tratar esas heridas leves para que evites infecciones y que la herida cicatrice lo antes posible.
Las heridas pueden complicarse en los pacientes con diabetes
La diabetes, además de cambiar la forma en que tu cuerpo produce, controla y utiliza la glucosa, acarrea otra serie de complicaciones que pueden obstaculizar y retardar la curación de las heridas, aunque sean leves. Entre estas se encuentran:
  • Daños en los nervios (neuropatía): los nervios responsables de recibir las sensaciones en la piel pueden estar dañados cuando la diabetes no ha estado controlada. Esto te pone en riesgo de tener menos sensibilidad en los pies, y entonces puedes no te darte cuenta de que tienes una ampolla, una úlcera o una herida hasta que se ésta empeora o se infecta.
  • Un sistema inmunológico debilitado por los niveles elevados de la glucosa (el azúcar) en la sangre, lo que aumenta las posibilidades de que una herida se infecte.
  • Arterias más estrechas, lo que dificulta una buena circulación, que es un factor fundamental a la hora de promover la cicatrización y la curación de las heridas.
Trata la herida sin perder un momento
No importa si es pequeñita, casi un rasguño, si se trata de una herida, dale toda la importancia del mundo. Tu salud está en juego. Esto es lo que tienes que hacer:
1.     Sin perder tiempo, deja lo que estás haciendo y trata la herida de inmediato. Mientras más tiempo esperes, más tiempo tienen las bacterias de infectar la herida.
2.     Límpiala bien: deja correr agua de la pila sobre la herida para eliminar cualquier suciedad. No uses ni jabón, ni ningún otro producto que pueda irritarla. Aplica una pomada con antibiótico para prevenir infección y cúbrela con una gasa estéril. Cambia la gasa diariamente. Después de que la herida haya cerrado, sí puedes usar jabón para limpiar el área alrededor de la misma. Mantén la herida cubierta para evitar la contaminación y la infección y mantén el área afectada bien humectada. Revisa bien la herida diariamente para buscar cualquier síntoma de infección (enrojecimiento de los bordes, inflamación, pus o dolor).
3.     Si notas algunos de los síntomas anteriores, llama al médico. Es preferible que sea él o ella quien determine la seriedad del caso y te recomiende qué hacer. Si la herida se infectó y el doctor te ha rectado antibióticos orales (tomados) o tópicos, aplícalos o tómalos sin falta. Si la infección no responde al tratamiento en casa, será necesario atenderla en un hospital.
4.     Si la herida es en la planta de los pies, evita poner presión sobre la misma. Esta es una zona del cuerpo en la que los diabéticos a menudo tienen callos y úlceras. Si tienes una ulcerita o una herida en la planta del pie, eleva la pierna lo más que puedas para que pueda cicatrizar y sanar más rápidamente.  Es posible que necesites usar un bastón, una bota especial  y hasta una silla de ruedas para evitar que el pie no esté en contacto con el suelo.
5.     Dependiendo de como responda la herida y como vaya cicatrizando, quizá necesites visitar al médico regularmente para que la limpie quirúrgicamente, y así elimine la piel y los tejidos muertos para facilitar que sane. Es probable que el doctor envíe muestras al laboratorio para determinar qué hongos o bacterias han causado la infección para poder combatirlos mejor.
Las heridas en los pies son las más peligrosas
Los pies y los tobillos son áreas muy vulnerables en los pacientes de diabetes ya que tienen tendencia a inflamarse lo que retrasa la curación de las heridas. Si la herida se presenta en un brazo, por ejemplo, éste se puede inmovilizar aunque la persona pueda seguir trasladándose de un lugar a otro. Sin embargo, resulta mucho más difícil lograr inmovilizar totalmente el pie o una pierna mientras se cura la herida.
A los diabéticos se les dificulta además evitar heridas en los pies ya que tienen más probabilidades que otras personas de desarrollar callos, piel reseca y daños en las terminaciones nerviosas.  Todo eso aumenta las probabilidades de úlceras (llagas abiertas) y de infección.  Por si fuera poco, la diabetes también contribuye a una visión mala, así que se les dificulta ver y sentir si tienen una herida en el pie hasta que ésta empeora. Una herida que no sana, en el caso de los diabéticos, puede significar no sólo dolor e inconveniencias, sino un serio peligro de gangrena y hasta de amputaciones de un dedo, de varios o de todo el  pie.
No te descuides. Según informes de la American Podiatric Medical Association, hasta un 15% de los diabéticos desarrollan úlceras en los pies y por supuesto, no querrás ser parte de las estadísticas. Ten en cuenta que, en Estados Unidos, la diabetes es la causa más común de amputaciones en las extremidades inferiores que no hayan sido originadas por traumas o accidentes.
Prevenir es la clave
Como ya te hemos recomendado previamente en otros artículos de VidaySalud.com, la mejor manera de evitar complicaciones con las heridas de los pies es evitarlas.  Aquí ofrezco varios consejos para que puedas cuidar tu piel y tus pies de forma adecuada:
1.     Revisa tus pies diariamente: revisa cuidadosamente si tienes ampollas, callos, áreas peladas o enrojecidas. Si no puedes ver con claridad, pide ayuda a una tercera persona para que examine tus pies diariamente.
2.     Presta atención a la piel: revisa hasta cambios que parezcan insignificantes, como enrojecimientos o áreas inflamadas alrededor de las uñas. Si notas algún problema, consulta con tu doctor.
3.     Mantén los pies bien humectados: utiliza un humectante para mantener la piel de los pies bien suave, pero no uses lociones entre los dedos para evitar una infección por hongos. Para tratar el pie de atleta (una infección muy común), utiliza un medicamento en gel y no en crema para que no queden residuos entre los dedos.
4.     Usa calzado apropiado: si los zapatos te quedan o muy estrechos o muy grandes pueden causar ampollas.  Trata de que te ajusten lo mejor posible. Usa zapatos cerrados para evitar heridas en los dedos, incluso en tu hogar. Revisa los zapatos diariamente para eliminar cualquier piedrita o suciedad que pudiera entrar accidentalmente y causarte roces y heridas en la planta del pie.
5.     Cuidado con las medias: evita las que tengan costuras molestas que te rocen y las que mantengan la humedad. Si te es posible, adquiere las medias especiales para diabéticos.
6.     Lava cuidadosamente tus pies a diario y sécalos muy bien.
7.     Si tienes algún callo, trata de rebajarlo con una lima o piedra pómez. Nunca lo cortes ni con tijeras ni con navajas.
8.     Recorta tus uñas y lima los bordes para evitar las uñas encarnadas.

Gel plaquetario acelera la curación de heridas.

Científicos de la universidad de Cincinnati han visto que un gel de plaquetas creado a partir de la sangre del paciente ayuda a que la cicatrización de heridas se realice más rápido, al tiempo que previene las posibles infecciones.
El experimento se aplico a 8 individuos a los que se hicieron pequeñas incisiones en las piernas, a las heridas de una pierna se les aplico el gel creado de sus muestras de sangre y en la otra se les trato con antibiótico en pomada o vendajes utilizados comúnmente para tratar heridas. Se realizo el seguimiento de estas heridas y se vio que aquellas tratadas con el gel cicatrizaron más rápido que las que no; para el día 17 en los que recibieron el gel las heridas habían cerrado en un 81% mientras que los que fueron tratados por otros medios cerraron en un 57%.
La clave está en las plaquetas, pues estas inician el proceso de regeneración, pero su tiempo de vida es de apenas 10 días por lo que esta labor debe ser continuada por otras células. Al aplicar el gel plaquetario se estimulan los mecanismos de regeneración acelerando la cicatrización.
Debido a que el gel es proveniente de la misma sangre del paciente, se evitan los riesgos de reacciones alérgicas o transmisión de infecciones, además la cantidad de sangre requerida para la producción del gel no afecta al paciente y no se han presentado efectos secundarios adversos.
Aunque el estudio solo se hizo en individuos sanos se espera hacer análisis en personas con problemas crónicos para la cicatrización de heridas, tales como personas con Diabetes en las que esta se presenta de forma lenta, para ver si este método sería rentable.
Y por último, pero no menos importante, mantén tu diabetes bajo control.  Eso incluye monitorear tu nivel de azúcar en la sangre, tomar tus medicamentos, vigilar tu dieta y mantenerte físicamente activo.
No te olvides de darle la importancia que merece a cualquier herida en tus pies por pequeña que sea. De esta forma, sanará rápidamente, sin causar infecciones ni complicaciones innecesarias.

jueves, 9 de abril de 2020

Vacuna contra el covid-19


La vacuna contra el covid-19 que está en estudio:
 En China han concluido la investigación clínica del medicamento antiviral Favipiravir, también conocido como T-705, es una sustancia química que se emplea experimentalmente como medicamento antivírico contra diferentes tipos de virus ARN. Es un derivado de la pirazinamida. que ha mostrado su eficacia contra el coronavirus Covid-19, tal y como ha confirmado el Gobierno del país y recoge la agencia de noticias Xinhua. Este fármaco fue aprobado para su uso clínico en Japón en 2014.
Según los resultados, “no ha mostrado reacciones adversas obvias en el ensayo clínico”, ha explicado Zhan Xinmin, director del Centro Nacional de Desarrollo Biotecnológico de China.
En la prueba, han participado 80 pacientes, de los que 35 fueron tratados con Favipiravir. El grupo que recibió el medicamento dio negativo en las pruebas de coronavirus en un periodo de tiempo más reducido, en comparación con los pacientes pertenecientes al grupo de control.
Con estos resultados, Xinmin ha recomendado incluir este medicamento en el plan de tratamiento de Covid-19 lo antes posible.
En esta línea, el Gobierno chino ha autorizado a una compañía farmacéutica del país para que pueda producir este medicamento y garantizar un suministro estable.
El Gobierno chino ha anunciado que “pronto estarán listas algunas vacunas contra el coronavirus para comenzar los ensayos clínicos”. Se espera que los equipos completen la investigación preclínica durante el mes de abril.
De hecho, según ha informado Wang Junzhi, de la Academia de Ingeniería de China, “algunos grupos de investigación ya han comenzado a reclutar voluntarios y han presentado solicitudes para realizar los ensayos clínicos”.
La vacuna basada en vectores virales de gripe se encuentra actualmente en experimentación con animales para pruebas de seguridad y eficacia.
"La presentación de solicitudes para realizar ensayos clínicos está programada para finales del mes de abril", ha explicado Lei Chaozi, funcionario del Ministerio de Educación, tal y como recoge Xinhua.
El Gobierno de China ya ha autorizado a una compañía farmacéutica para que produzca este medicamento..

viernes, 6 de marzo de 2020

Nutrientes más Esenciales para tu Cuerpo y Cómo Conseguirlos

Los nutrientes esenciales son extremadamente importantes para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Su carencia puede provocarnos problemas de salud muy graves, por lo que es importante conocerlos.
nutrientes esenciales o los más importantes, los beneficios que te aportará tomarlos, y cuáles son los mejores alimentos para incorporar estos nutrientes a tu cuerpo.
¿Qué Son los Nutrientes Esenciales?
Existen diversos nutrientes que son esenciales para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Estos nutrientes esenciales no pueden ser producidos por nuestro propio cuerpo, por lo que para poder conseguirlos necesitaremos incorporarlos a través de una dieta sana y equilibrada.
Si tenemos carencias de alguno de estos nutrientes, podemos desarrollar problemas de salud como debilidad, fatiga, mareos, anemia o incluso depresión. Además, la carencia de cada nutriente específico puede desembocar en otros problemas, que veremos en profundidad en los siguientes puntos de este artículo.
1. Calcio
El calcio es un mineral indispensable para mantener una buena salud de tus dientes y huesos, ya que la mayor parte del calcio de nuestro cuerpo va dirigido a ellos. En menor medida, el calcio también contribuye a la creación y el mantenimiento de los tejidos, las neuronas y la sangre.
La deficiencia de calcio puede provocar problemas dentales y óseos, además de calambres musculares, insomnio, uñas quebradizas, caída del cabello, sequedad en la piel o problemas hormonales como el retraso de la pubertad o fuertes cólicos premenstruales.
Los alimentos más ricos en calcio son la leche y sus derivados como el queso o el yogur, el pescado (especialmente el salmón y las sardinas), las naranjas, los vegetales de hoja verde, el brócoli, la col, el repollo, los huevos, los frutos secos, las legumbres o el tofu.
2. Ácido Fólico
El ácido fólico o folato es un nutriente esencial que tiene un papel fundamental en la renovación celular. Además, en colaboración con otras vitaminas ayuda a crear proteínas y a formar glóbulos rojos y blancos. También ayuda a producir el ADN, por lo que es especialmente importante durante el embarazo, ya que previene malformaciones en el feto y defectos de nacimiento.
El ácido fólico no puede almacenarse en grandes cantidades en el cuerpo, por lo que es necesario que lo incorporemos a nuestro organismo diariamente. Si no lo hacemos podemos tener deficiencia en folato, y eso podría causar problemas de salud como fatiga, irritabilidad, cabello canoso, diarrea, llagas en la boca, sensibilidad o inflamación en la lengua y problemas de crecimiento en los niños.
Entre los alimentos ricos en ácido fólico podemos encontrar las verduras de hoja verde, las coles de Bruselas, los espárragos, los cítricos, los plátanos, los melones, los tomates, las setas, los guisantes, los huevos, las legumbres, el hígado y las vísceras, el marisco, la carne de ave y de cerdo, y los cereales.
3. Hierro
El hierro es un mineral indispensable para la formación de los músculos y de los glóbulos rojos. Si no aportamos suficiente hierro a nuestro organismo, los glóbulos rojos no serán capaces de transportar correctamente el oxígeno al resto de nuestro cuerpo.
Los síntomas de la deficiencia de hierro son debilidad y cansancio, palidez, vértigos, uñas quebradizas, hinchazón de la lengua, e incluso problemas cardíacos.
Los alimentos con mayor cantidad de hierro son las almejas, las ostras, el hígado, las legumbres, la soja y sus derivados, los cereales, las semillas de calabaza y las espinacas.
4. Vitamina A
La vitamina A es necesaria para mantener una buena salud ocular, el crecimiento y el desarrollo en general. Además, también ayuda a mantener la salud de la piel y de los dientes.
La deficiencia de vitamina A puede provocar problemas oculares, sobre todo dificultad para ver en la oscuridad, e incluso problemas más graves como úlceras corneales o ceguera. Además, otras consecuencias pueden ser la debilitación del sistema inmunológico, y problemas en la formación ósea y en el crecimiento de los niños.
Los alimentos más ricos en vitamina A son los alimentos de color naranja como las zanahorias, la papaya, las calabazas, los albaricoques, los melocotones o las patatas dulces, o de color rojo como los tomates o los pimientos. Además, el hígado, las verduras de hoja verde y las especias también contienen una gran cantidad de vitamina A.
5. Vitamina B
La vitamina B es indispensable para la producción de energía, la función inmune, el funcionamiento del sistema nervioso, la creación y regeneración de las células, y la absorción de otros nutrientes como el hierro. Las vitaminas del grupo B son vitaminas que se asimilan rápidamente, por lo que necesitamos ingerirlas diariamente.
La carencia de vitamina B puede producirte problemas metabólicos, problemas de memoria y falta de concentración, debilidad, fatiga, irritabilidad, dermatitis y problemas oculares como picor de ojos, lagrimeo e incluso visión borrosa.
Alimentos ricos en vitamina B son los granos enteros, las patatas, los plátanos, la carne, los huevos, las legumbres, las setas, los pimientos y chiles, la leche y sus derivados, la levadura, los frutos secos y la melaza.
6. Vitamina C
La vitamina C es un potente antioxidante, y contribuye al fortalecimiento de los vasos sanguíneos y a la elasticidad de la piel. Además, ayuda en la absorción de otros nutrientes como el hierro y el calcio. Al igual que la vitamina B, la vitamina C no se acumula en el cuerpo, por lo que debemos ingerirla diariamente.
La falta de vitamina C te provocará debilidad, problemas en las encías, dificultades para coagular la sangre y cicatrizar las heridas, debilitamiento del cabello, fragilidad dental e infecciones bucales.
Alimentos ricos en vitamina C son las naranjas, los pimientos, el kiwi, las fresas, el pomelo, las coles de Bruselas, el melón, el perejil, las grosellas, el brócoli y la papaya.
7. Vitamina D
La vitamina D mantiene los huesos y los dientes sanos y fuertes. También ayuda al correcto funcionamiento de las articulaciones y el sistema nervioso. Además, es necesaria para la producción de hormonas, para la actividad muscular y cardíaca, y para la absorción de nutrientes como el calcio y el fósforo.
La carencia de vitamina D puede provocar dolor y debilidad en los huesos y los dientes, aumento de peso, sudor en la cabeza, articulaciones hinchadas, problemas de visión, problemas intestinales, insomnio y depresión.
Para incorporar la vitamina D a tu organismo, basta con pasear diariamente unos minutos bajo el sol. Además, también la podemos encontrar en alimentos como los huevos, el pescado, la leche y sus derivados, el hígado, los cereales o las setas.
8. Vitamina E
La vitamina E es un potente antioxidante, por lo que cuida de nuestra piel y combate los radicales libres. Además, contribuye en la formación de tejidos, mejora la circulación sanguínea y es vital para la fertilidad tanto masculina como femenina. Al contrario que las vitaminas B y C, esta vitamina sí se almacena en el cuerpo, por lo que no es necesario tomarla diariamente.
La deficiencia en vitamina E puede provocar problemas neurológicos (sobre todo en los niños), como pérdida del equilibrio o problemas de coordinación. También produce daños en los nervios sensoriales, debilidad muscular, daños en la retina del ojo y problemas de fertilidad.
Por otra parte, como la vitamina E sí se almacena en el cuerpo, cabe la posibilidad de que tomemos exceso de vitamina E, algo que también puede provocarnos problemas como náuseas, gases y diarrea. Sin embargo, para sufrir estos síntomas deberías tomar más de 10 veces la dosis recomendada, algo que tan solo ocurriría si tomases demasiados suplementos vitamínicos.
Alimentos ricos en vitamina E son los frutos secos (en especial las almendras y las nueces), los aceites vegetales, las semillas de girasol, los tomates, la leche, las legumbres y el hígado.
9. Vitamina K
La vitamina K es necesaria para la correcta coagulación de la sangre. Además, también protege la salud ósea, sobre todo en personas mayores. Dado que esta vitamina se almacena en el cuerpo, es extraño sufrir carencia de ella. Sin embargo, puede darse en bebés prematuros o en niños más mayores que sólo se alimenten de leche materna. En adultos solo suele darse esta carencia si se padece algún tipo de enfermedad que impida la absorción de la vitamina K.
Su deficiencia puede provocar hemorragias, sangrados espontáneos y problemas de coagulación en las heridas. Además, también se puede observar una pérdida de densidad ósea, sobre todo en gente de la tercera edad.
De la misma manera que con la vitamina E, también es perjudicial tomar un exceso de esta vitamina, aunque igualmente será extraño llegar a estos límites, y normalmente solo se alcanzan si se toman demasiados suplementos vitamínicos. Un exceso de vitamina K, en concreto de la vitamina K3, podría provocar problemas de coagulación y destrucción de los glóbulos rojos. Además, en niños podría provocar alteraciones en las moléculas de la hemoglobina, y daño hepático.
Podemos encontrar vitamina K en las hortalizas de hoja verde, el brócoli, la coliflor, los guisantes, el pescado, el hígado, la carne de res, los kiwis, las uvas, las peras, los frutos secos, los cereales, los lácteos y sus derivados, y los huevos.
10. Zinc
El zinc es un mineral necesario para el correcto funcionamiento del sistema inmune. Además, también contribuye a un buen crecimiento en los niños, y a la fertilidad, tanto en hombres como en mujeres.
La carencia de zinc puede provocar problemas sobre todo en niños, como problemas de crecimiento, pérdida de apetito y del sentido del gusto, deficiencias en el desarrollo de los órganos sexuales en los varones (hipogonadismo), dermatitis y mala cicatrización de las heridas.
Alimentos ricos en zinc son el marisco (en especial las ostras), las espinacas, las legumbres, la carne, el pescado, los cereales de grano entero y el chocolate negro.
el secreto para beneficiarte de todos estos nutrientes esenciales es seguir una dieta sana y equilibrada, repleta de productos naturales y saludables. Además, ahora ya conoces cuáles son los alimentos más ricos en cada nutriente, para que no te falte ninguno de ellos.

lunes, 17 de febrero de 2020

Tabla Guía de alimentos con índice glucémico bajo


Tabla Guía de alimentos con índice glucémico bajo para personas con diabetes:
Para controlar los niveles de azúcar en sangre y evitar que la glucemia suba y suba, es importante saber que alimentos suben el azúcar y cuáles no.
 Esta tabla te ayudará a elegir que es más beneficioso comer para ti y que debes evitar. Como siempre ten en cuenta que la diabetes es una cuestión de equilibrio entre lo que comes (ingesta calórica) y lo que gastas (gasto calórico).
Así que si quemas más puedes permitirte el lujo de comer más, pero cuanta menos actividad física hagas menos deberás comer.
Vale la pena ponerse en marcha y practicar alguna actividad física suave. Ten en cuenta que el ejercicio es beneficioso para muchas funciones de nuestro organismo
Alimentos Prohibidos:
Azúcar refinado (sustituir por edulcorante), miel, caramelo, Dulces (chocolate, pasteles, tartas…)
Bollería industrial (donuts, croassants, enseimadas, bollos, …)
Grasas (nata, manteca, …)
Bebidas con alcohol, o refrescos azucarados.
Alimentos Restringidos:
Hidratos de carbono (pan, pastas, arroz, harinas, cereales, papas o patatas, calabazas…) (debes tomar todos los días 4 raciones).
Lácteos (es aconsejable los descremados o desnatados) (debes tomas todos los días 3 raciones).
Frutas (se pueden comer 3 piezas al día).
Alimentos Permitidos
Verduras y hortalizas
Carnes y pescado (incluye fiambres de pavo o pollo)
Te recomendamos que cuando te apetezca picar algo, hagas tu misma tus propios aperitivos permitidos.
Puedes tomar 4 raciones de hidratos de carbono repartidas durante el día
según tus gustos, ten en cuenta que una ración es:
100 gramos de patata o papas, calabaza, boniatos, guisantes, habas, …
60 gramos de pan
30 gramos de cereales
30 gramos de arroz, harina, pasta (macarrones, espaguetis, sémola, canelones,
pizza)

lunes, 10 de febrero de 2020

25 Hierbas más Eficaces para Mantener Sanos Nuestro Cuerpo.

La medicina tradicional siempre ha usado diversas plantas y hierbas para combatir todo tipo de dolencias y enfermedades. No son hierbas extrañas ni difíciles de encontrar, son plantas comunes, que pueden ayudarnos a combatir desde problemas sencillos como problemas digestivos, hasta enfermedades mucho más graves como el alzheimer o el cáncer.
Y no sólo eso. Muchas plantas también nos ayudarán a poder tener una buena salud mental. Problemas como el estrés, la ansiedad o la depresión están a la orden del día, sobre todo por culpa del estilo de vida tan frenético que solemos llevar.
¿Quieres descubrir todas estas plantas que harán que tanto tu cuerpo como tu mente se mantengan sanos y en forma? ¡Sigue con nosotros!.

25 Hierbas más Eficaces para Mantener Sanos Nuestro Cuerpo y Nuestra Mente.
Como ya sabes, la naturaleza siempre nos brinda multitud de alimentos y productos que pueden ayudarnos a mantener sano tanto nuestro cuerpo como nuestra mente. Muchas plantas y hierbas se han usado en la medicina tradicional durante siglos, e incluso milenios, por nuestros ancestros, para curar todo tipo de dolencias y enfermedades. Y gracias a todo ese conocimiento, nosotros las podemos seguir usando hoy en día.
En este artículo queremos hacerte una recopilación con las 25 hierbas más beneficiosas para nuestro organismo. En cada una de ellas, encontrarás un breve repaso a todas las propiedades y los beneficios que aportará a nuestro organismo su consumo regular.
Canela: Tomar canela o extracto de canela de manera diaria puede ayudarte a reducir el azúcar en sangre hasta en un 10%. Esto reducirá el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares, y a prevenir (o controlar) la diabetes de tipo II.
Cúrcuma: La cúrcuma es una especia muy famosa, no sólo porque se utiliza para elaborar el curry, sino por sus múltiples beneficios. Su beneficio más conocido son sus impresionantes propiedades antiinflamatorias, que obtiene gracias a su contenido en curcumina. Además, la curcumina también puede ayudarte a prevenir enfermedades tan graves como el cáncer de colon o el alzheimer.
Jengibre: El jengibre es una de las hierbas medicinales más usadas y conocidas por la medicina tradicional china. Y no es de extrañar, dada la cantidad de estupendos beneficios que le brinda a nuestro cuerpo:
El jengibre previene el malestar estomacal producido por diferentes causas, tales como el movimiento, el embarazo, o incluso el producido por la quimioterapia.
Además, también es un potente analgésico, por lo que es capaz de tratar dolores articulares, el dolor muscular e incluso la artritis.
Hinojo: El hinojo es una hierba especialmente eficaz contra cualquier problema estomacal. Puede combatir problemas con la digestión, hinchazón y gases, además de ser muy eficaz para reducir rápidamente la acidez estomacal.
Ginseng: El ginseng se ha utilizado durante más de 5.000 años por la medicina tradicional china, por su gran cantidad de propiedades y beneficios para nuestra salud. Entre sus beneficios más destacados encontramos que:
Disminuye los niveles de azúcar en sangre, sobre todo en pacientes afectados por la diabetes de tipo II.
Fortalece el sistema inmunológico, lo que nos protege frente a infecciones y enfermedades.
Otorga un empujón de energía a nuestro cuerpo.
Mejora la salud mental, lo que es especialmente beneficioso para luchar contra la ansiedad o la depresión.
Reduce los niveles de estrés.
Ashwagandha: La ashwagandha o ginseng hindú es una planta medicinal que se usa especialmente para aumentar la energía y tratar problemas como la ansiedad o la depresión. Además, posee otras propiedades igualmente interesantes:
Fortalece el sistema inmunológico, por lo que nos protege frente a infecciones y enfermedades.
Reduce la inflamación y el dolor.
Nos protege contra enfermedades cardiovasculares.
Azafrán: El azafrán es una conocida especia para condimentar las comidas con su peculiar aroma y su sabor. Sin embargo, sus propiedades medicinales no son tan conocidas, y no son pocas. Consumir azafrán de manera habitual nos ayudará a:
Mejorar la visión.
Reducir el riesgo de padecer cáncer.
Aumentar la memoria.
Combatir enfermedades estomacales.
Mejorar la salud del corazón.
Comino: El comino contiene diversos minerales esenciales para la salud de nuestro organismo, como son el hierro, el calcio y el magnesio. Además, sus propiedades ayudan a prevenir úlceras de estómago, a reducir los gases y a mantener equilibrados los niveles de azúcar en la sangre.
Tomillo: El tomillo contiene una buena cantidad de vitamina A y vitamina C, vitales para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Además, el aceite esencial de tomillo (o timol) es un potente antiinflamatorio, bactericida y fungicida, gracias a uno de sus principales componentes: el carvacrol. Este aceite esencial también se utiliza a menudo de manera terapéutica en la aromaterapia.
Menta: La menta es especialmente beneficiosa para los problemas estomacales, como la acidez, la flatulencia o los calambres estomacales. Además, también es muy eficaz para suavizar y calmar el picor de la piel irritada o infectada.
Anís: El anís es una buena fuente de fibra, calcio y hierro, nutrientes esenciales para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo. Además, posee otras propiedades como:
Combate el malestar estomacal.
Estimula el apetito.
Reduce las secreciones nasales causadas por resfriados o alergias.
Combate los piojos si es aplicado directamente sobre la piel o el cuero cabelludo.
Es eficaz para tratar enfermedades de la piel como la psoriasis o la sarna.
Albahaca: La albahaca también es una planta con una multitud de propiedades esenciales para nuestro organismo:
Reduce los niveles de colesterol LDL (“colesterol malo”).
Combate los problemas respiratorios y el asma.
Equilibra el azúcar en la sangre, lo que es especialmente beneficioso para la gente que padece diabetes.
Es un potente antiinflamatorio y analgésico.
Orégano: El orégano tiene propiedades tanto antibacterianas como antifúngicas. Es especialmente eficaz contra las infecciones por levaduras, como la vaginitis o la candidiasis.
Romero: El romero tiene grandes propiedades antioxidantes, lo que nos ayudará a luchar contra los radicales libres y combatir así el envejecimiento celular. Además, el romero estimula la producción de acetilcolina, un neurotransmisor que nos ayudará a aumentar la memoria y a mejorar el aprendizaje.
Cilantro: El cilantro es una buena fuente de vitamina K, que nos ayuda a mantener unos huesos sanos y fuertes. Además, tiene otras propiedades importantes como:
Es muy eficaz para desintoxicar nuestro cuerpo.
Mejora la calidad de nuestra sangre.
Ayuda a prevenir la anemia.
Cardo de leche o cardo mariano: El uso medicinal del cardo de leche se remonta a la antigua Grecia. Ya desde entonces se conocían sus estupendos beneficios para los problemas de hígado. Además, también es muy eficaz reduciendo los niveles de colesterol LDL (“colesterol malo”), por lo que cuida de la salud de nuestro corazón.
Diente de león: El diente de león tiene propiedades muy diversas, que ayudarán a nuestro organismo a funcionar correctamente:
Mejora la digestión.
Ayuda a perder peso.
Alivia la congestión del hígado.
Purifica la vejiga y los riñones.
Alivia la hinchazón y el dolor en las articulaciones.
Regaliz: El regaliz es especialmente eficaz contra problemas estomacales y digestivos, incluyendo también úlceras y acidez estomacal. Además, también es muy beneficioso para tratar el dolor de garganta, la bronquitis, la tos y las infecciones causadas por virus o bacterias.
Pasiflora: La pasiflora, flor de la pasión o pasionaria, es una flor muy beneficiosa no solo para nuestro cuerpo sino también para nuestra mente. Nos puede ayudar a tratar problemas como la ansiedad y la depresión. Es muy eficaz también para combatir los problemas del sueño. Además, también es capaz de aliviar los síntomas relacionados con la abstinencia de tabaco, alcohol y drogas narcóticas.
Nuez moscada: La nuez moscada es una buena fuente de fibra, lo que será altamente beneficioso para nuestra digestión. Además, esta especia es muy eficaz para los problemas estomacales. Por otra parte, también posee propiedades antibacterianas y antifúngicas.
Lavanda: La propiedad más conocida de la lavanda es su efecto calmante. Esta planta puede ayudarnos a calmar el estrés, y a promover el sueño. Es una planta muy usada en aromaterapia. Además, aplicada de manera tópica puede ayudarnos a calmar el picor y reducir la inflamación de la piel.
Bardana: La bardana o lampazo tiene propiedades antibacterianas y antiinflamatorias. Es muy usada en problemas urinarios y de la vejiga. También es muy eficaz para reducir la fiebre. Por otra parte, la bardana puede “purificar” nuestra sangre, librándola de toxinas perjudiciales.
Astrágalo: El astrágalo es otra de las plantas más usadas por la medicina tradicional china por sus propiedades para fortalecer el sistema inmunológico. Además, también es especialmente eficaz en dolencias relacionadas con el sistema cardiovascular.
Schizandra: Las bayas de schizandra también han sido muy usadas por la medicina tradicional china por sus propiedades antioxidantes. Además, también es especialmente eficaz para combatir el estrés y la fatiga.
Caléndula: La caléndula o margarita es especialmente eficaz contra los problemas locales de la piel, gracias a sus propiedades antiinflamatorias. Además, también ayuda a prevenir y tratar las úlceras estomacales y duodenales.
Usa la Naturaleza a tu Favor
Es impresionante la cantidad de propiedades y de beneficios que nos brindan todas esas hierbas y plantas tan comunes, ¿verdad? Como siempre me gusta recordar, la naturaleza es sabia, y debemos aprovechar todo lo que nos ofrece. Eso sí, siempre de una manera respetuosa y sostenible.
Esta es sólo una pequeña lista con las plantas y hierbas más conocidas y usadas, pero hay muchísimas otras que también pueden otorgarnos múltiples beneficios. Seguro que conoces alguna más, ¡dínoslo en un comentario!